La golpeó 30 veces, alega el fiscal

Kimberly Alexander

La acusada, Kimberly Alexander - Univision.com

Pruebas, alega, de una bebé golpeada —al menos 30 veces— hasta morir; de una madre carente de emociones y de una amiga de Alexander, Elizabeth Youngblood, que habría actuado de buena fe.

Alexander, de 26 años, madre de dos niños y que sufre de retardo mental, está acusada de homicidio en primer grado por el asesinato de su hija Diamond Alexander-Washington. Alexander se declaró inocente de los cargos.

La niña sólo tenía 2 años cuando los paramédicos arribaron el 5 de junio de 2004 al apartamento donde vivía, en el noroeste.

Según la Fiscalía, la niña falleció debido al brutal castigo que su madre le infringió después de que Diamond se orinara en su cama.

La niña había estado bajo la custodia de la Agencia de Protección Infantil (CPS) casi toda su vida. Al cuidado de su madre sólo estuvo los dos meses que antecedieron a su muerte.

Además de sus hijos, Alexander vivía con una de sus amigas: Elizabeth Youngblood.

"A veces se orinaban por accidente y ella [Alexander] se frustraba mucho", dijo el fiscal Chris De Martino. "Entonces la acusada agarró primero el control remoto [de un televisor] y le pegó en el trasero, luego la golpeó tres veces, duro, en el pecho hasta que cayó".

"Luego empezó a pegarle con una pieza de la aspiradora en los pies, las piernas, los brazos y la cabeza hasta que Diamond no pudo moverse más", dijo el fiscal De Martino.

"La niña se desmayó"

Pero la versión de la madre es distinta. El día de los hechos Alexander dijo a la policía que cuando su hija fue al baño se desmayó.

Sin embargo, al día siguiente, cuando Diamond fue declarada muerta, Youngblood, amiga de Alexander, dijo que había presenciado la golpiza a la que la sometió su madre, según la fiscalía.

Hoy se espera escuchar el testimonio de Youngblood, testigo clave de la Fiscalía, y probablemente del padre de Diamond, Tarri Washington.

De Martino dijo al jurado que Diamond murió debido a traumas y una hemorragia cerebral. La niña también sufrió laceraciones en el hígado.

El juez Mark Luitjen ya había decidido que en caso que Alexander sea declarada culpable no recibirá la pena de muerte porque es retrasada mental.

Según una fallo de la Corte Suprema federal, es inconstitucional condenar a pena de muerte a retrasados mentales. Si la hallan culpable, probablemente la condenen a a cadena perpetua.